Según los científicos, se trata de un campo nuevo y en rápido desarrollo de la ciencia
Investigadores
de la Universidad Nazarbayev en Kazajistán han desarrollado un método
efectivo para retirar de la órbita terrestre y destruir la basura
espacial, informa Kazinform, socio de TV BRICS.
La basura en la
órbita terrestre representa una amenaza para el funcionamiento de los
satélites, afectando la navegación, las comunicaciones y la predicción
del clima. Según estimaciones, actualmente hay unos 30.000 objetos de
basura espacial mayores de 10 centímetros, incluidos satélites
inoperativos, etapas superiores de cohetes y diversos fragmentos
metálicos. Estos objetos se desplazan a varios kilómetros por segundo, y
sus colisiones generan fragmentos más pequeños, aumentando la
contaminación orbital.
El proyecto kazajo se centra en estudiar
métodos para destruir la basura espacial, capturar objetos y retirarlos
de la órbita. La idea principal es ralentizar el movimiento de los
objetos grandes no controlados en órbita mediante la colocación de una
estructura especial que aumenta su superficie externa. Esto incrementa
la resistencia atmosférica, haciendo que el objeto pierda velocidad
gradualmente.
Una vez desacelerada, la basura espacial desciende y
finalmente se quema en las capas densas de la atmósfera terrestre. Un
modelo matemático permite calcular con precisión el control del objeto
mediante un cable delgado.
Los expertos están bien atentos a
fenómeno conocido como Síndrome de Kessler, una reacción en cadena
silenciosa se está gestando sobre nuestras cabezas.
Es
posible que suceda la amenaza invisible que podría cerrar para siempre
el acceso al espacio conocida como Síndrome de Kessler
Alerta en el espacio: El temor al Síndrome de Kessler y la posibilidad de perder el acceso al espacio exterior
Según esta hipótesis planteada hace décadas, hay muchas posibilidades de que el Síndrome de Kessler
esté cada vez más cerca de hacerse realidad. Por eso advierten que si
no actuamos a tiempo, podríamos perder para siempre el acceso al espacio
exterior.
¿Qué es el Síndrome de Kessler?
Según
la teoría que expusieron los científicos de la NASA Donald J. Kessler y
Burton Cour-Palai en el año 1978, el fenómeno conocido como Síndrome de Kessler
describe un escenario catastrófico: una reacción en cadena de
colisiones entre basura espacial en la órbita baja terrestre, que genera
más fragmentos, más impactos y, finalmente, una barrera impenetrable de
desechos.
La amenaza invisible que podría cerrar para siempre el acceso al espacio
Según
explicaron, las órbitas que rodean la Tierra se están volviendo cada
vez más densas, inestables y peligrosas para toda la vida humana. Los
expertos de la NASA explicaron cuales son las etapas de este fenómeno.
Las tres etapas del fenómeno Síndrome de Kessler
Se
explicó que el proceso hacia un cierre total del espacio con nuestro
planeta podría dividirse en tres etapas claras. Pero lo que más está
inquietando a los expertos de la NASA y de otras agencias espaciales, es
que ya estaríamos transitando la primera.
La
primera etapa es la que llaman Disfunciones y anomalías en satélites,
cohetes y estaciones espaciales provocadas por colisiones con fragmentos
pequeños de basura espacial.
La segunda la
llaman desmantelamiento de satélites y daños severos tras choques con
fragmentos medianos o grandes, incluyendo los primeros impactos entre
objetos mayores.
Se acerca el Síndrome de Kessler, la amenaza invisible que podría cerrar para siempre el acceso al espacio
Y
la tercera la conocen como una cascada incontrolable de colisiones,
generando millones de nuevos fragmentos que harán inviable la actividad
en la órbita baja terrestre.
¿Qué pasará si no se actúa?
Si el Síndrome de Kessler
se sigue desarrollando como se advierte podríamos llegar a un punto de
no retorno, donde la órbita baja se volverá demasiado riesgosa para
enviar nuevos satélites o realizar misiones tripuladas.
Ademas
la infraestructura espacial actual (como la Estación Espacial
Internacional) quedará expuesta a amenazas constantes y la comunicación
global, el monitoreo climático, la navegación y hasta la defensa
sufrirán consecuencias irreversibles.
Cada vez son más los satélites que orbitan alrededor de la Tierra. Cada vez es más barato enviarlos al espacio. Pero los aparatos que ya no sirven siguen orbitando como chatarra. Empresas especializadas quieren ahora eliminar la basura espacial.
Comunicaciones telefónicas, planificación de rutas y transacciones bancarias: son pocas las cosas en la Tierra que hoy en día no funcionen con satélites.
Pero, con cada nuevo vehículo espacial en órbita, aumenta el peligro de colisión. Y cada impacto en el espacio genera aún más desechos, lo que dificulta la gestión de tanta chatarra. Incluso la estación espacial ISS tiene que llevar a cabo maniobras evasivas en caso de colisión inminente. En situaciones realmente críticas, la tripulación debe refugiarse en cápsulas espaciales acopladas. "Entonces cerramos todas las puertas y cruzamos los dedos para que todo vaya bien", explica el astronauta alemán Matthias Maurer.
Pero poco a poco se va imponiendo un replanteamiento: la basura espacial debe desaparecer antes de que sea demasiado tarde. Con ayuda de una vela, la empresa espacial muniquesa HPS quiere retirar los satélites en desuso. Las primeras pruebas en el espacio resultaron prometedoras. La Agencia Espacial Europea (ESA) quiere incluso poner en órbita un robot en 2025 con el que neutralizar y recolectar la chatarra.