ESTA ES LA VISTA QUE TENDRÁN LOS TURISTAS YENDO Y SALIENDO DEL AEROPUERTO!!! INVASIÓNES, UN RIO RIMAC CONTAMINADO Y FALTA DE PLANIFICACIÓN URBANA. ESTA SERÁ LA PUERTA DE INGRESO AL PERÚ Y POCO O NADA SE HA HECHO PARA EVITAR DAR VERGÜENZA INTERNACIONAL!!! ESTÁ ES LA OPORTUNIDAD DE ORO PARA MEJORAR ESTA ZONA, CUAL ES EL PLAN DE RENOVACIÓN URBANA DEL MINISTERIO DE VIVIENDA? NO SOLO TENEMOS UN PROBLEMA DE ACCESOS SINO TAMBIÉN UN GRAN PROBLEMA URBANÍSTICO Y DE SEGURIDAD CIUDADANA.
El próximo 30 de marzo se inaugurará el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, considerado el terminal aéreo más moderno de Sudamérica. Con capacidad para recibir hasta 40 millones de pasajeros al año y 14.000 vuelos comerciales, este megaproyecto busca posicionar a la ciudad de Lima como un importante destino en la región. Sin embargo, la falta de infraestructura vial adecuada en los exteriores amenaza con generar serios problemas de acceso y congestión vehicular.
Uno de los principales inconvenientes es la demora en la construcción del Puente Santa Rosa, que debió estar listo para la inauguración, pero cuya ejecución no fue priorizada por las autoridades del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Como medida temporal, se instalarán dos puentes modulares para facilitar el acceso al aeropuerto. Además, la marcha blanca del nuevo terminal comenzará el 13 de febrero, con pruebas operativas previas a su apertura oficial.
Las deficiencias en el entorno del aeropuerto también han sido motivo de cuestionamientos. Edwin Derteano, presidente de la Fundación “Transitemos”, cuestionó la imagen que se proyectará a los turistas que lleguen a Lima. “Sales del aeropuerto y ves el río lleno de basura. Qué imagen le estamos dando a los turistas”, señaló, enfatizando la necesidad de mejorar la limpieza en la zona.
YA SE FIRMÓ ADENDA
Para mitigar estos problemas, se ha previsto la construcción de un paso a desnivel en la avenida Elmer Faucett, con el fin de agilizar el acceso de vehículos pesados al puerto del Callao sin afectar la movilidad en el aeropuerto. PMO Vías, responsable de la vía expresa Santa Rosa, firmó una adenda para incluir la construcción del puente, y más de cien postores han mostrado interés en la obra.
Llegar
tarde a un vuelo es un temor universal para cualquier viajero. Pero el
nuevo aeropuerto en la capital de Perú llega con obstáculos que prometen
una experiencia particularmente horrible.
Los
vuelos empiezan a operar en solo siete semanas, pero todavía falta
construir una autopista que lleve a los viajeros al nuevo terminal, que
costó US$2.000 millones. Tampoco se construyó un puente para cruzar el
río que corre por el perímetro del terreno del nuevo aeropuerto.
Se
ha planeado una nueva parada de metro llamada “Aeropuerto”, pero esa
estación recién se va a inaugurar en tres años y no llega al aeropuerto
nuevo, sino al viejo que está a punto de cerrar.
“Tener una
estación llamada ‘Aeropuerto’ donde ya no va a estar el aeropuerto es,
digamos, el ejemplo mas gráfico de nuestra falta de planificación como
país”, dijo Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI, la asociación
que representa a la industria aeronáutica en Perú.
Vista aérea del viejo y el nuevo aeropuerto Jorge Chávez
El nuevo terminal está ubicado al oeste del aeropuerto viejo
Fuente: Planet Labs
Nota: Imágenes de satélite tomadas el 18 de enero de 2025
Esos
errores, que pueden dejar a muchos perplejos en el Aeropuerto
Internacional Jorge Chávez, son la dolorosa consecuencia de la
turbulencia política sin fin de Perú. Una inclinación por destituir y
encarcelar presidentes ha traído como consecuencia muchos cambios
gubernamentales. Desde 2001, Perú ha tenido 24 ministros de Transportes y
Comunicaciones. Tanta inestabilidad está pasándole factura a un país
que antes estuvo en auge y parecía ser una isla de relativa estabilidad
en comparación con sus pares en Latinoamérica.
El
aeropuerto actual, el sexto más transitado de la región y un hub para
Latam Airlines Group Inc, está al límite. Por el aeropuerto pasaron 24
millones de pasajeros el año pasado, casi el doble de su capacidad. El
terminal nuevo podrá acomodar a 30 millones de pasajeros y tendrá la
capacidad para crecer hasta 60 millones.
Las
autoridades han estado hablando de la necesidad de construir un nuevo
aeropuerto por décadas, finalizando los planes en el 2018 para construir
un nuevo terminal al oeste del viejo. La construcción está a cargo de
la alemana Fraport AG, a través de su subsidiaria local Lima Airport
Partners. Pero Perú ha tenido siete presidentes desde entonces, y con
todos los vaivenes el proyecto se descarriló.
Agentes de la Policía resguarda uno de los puentes temporales de ingreso al nuevo aeropuerto.Foto: Manuel Orbegozo/Bloomberg
El nuevo aeropuerto Jorge Chávez tendrá una capacidad para 30 millones de pasajeros, casi el doble que el terminal viejo.Foto: Manuel Orbegozo/Bloomberg
El
nuevo aeropuerto tiene vías internas que no van a ningún lado porque el
gobierno no pudo construir un puente para conectarlas.Foto: Manuel Orbegozo/Bloomberg
“Si
uno quiere poner un ejemplo de lo que nos cuesta al país la
inestabilidad política, la volatilidad en los cargos públicos y la
corrupción, entonces no hay que mirar más allá que esto”, dijo Paola
Lazarte, una ex ministra de Transportes que dejó el puesto en septiembre
de 2023 luego de nueve meses.
La
inauguración del nuevo aeropuerto, que se encuentra en la provincia de
Callao, cerca a Lima, está programada para el 30 de marzo. El gobierno
peruano está tratando desesperadamente de que los accesos estén listos.
Para ello, ha creado una nueva entrada al aeropuerto, distinta a la
ubicación de la nueva autopista, donde ha colocado dos puentes
temporales prefabricados para cruzar el río Rímac. Estos puentes
normalmente se usan en situaciones de desastres naturales.
Los
puentes van a permitir que los autos privados lleguen desde las vías
congestionadas hasta el terminal, pero no hay todavía un sistema de
transporte público y no hay espacio para que los peatones crucen el río.
Eso es un problema para los 17.000 trabajadores del aeropuerto, quienes
en su mayoría llegan al aeropuerto actual usando transporte público. Y
las autoridades también están preocupadas por la seguridad de los
viajeros que van a verse forzados a enfrentar un tráfico intenso en una
zona considerada peligrosa que rodea el aeropuerto.
Los trabajadores se están apurando para poder inaugurar el aeropuerto el 30 de marzo.Foto: Manuel Orbegozo/Bloomberg
En
privado, las autoridades gubernamentales y LAP se culpan mutuamente de
la situación. LAP dice que la infraestructura del aeropuerto ha sido
completada como fue ordenada originalmente, pese a que el gobierno se
demoró más de una década en proveer los terrenos para el terminal. Pero
LAP también enfrentó una situación vergonzosa cuando inauguró una nueva
torre de control con vidrios que creaban un efecto de visión doble para
los controladores aéreos. Esos vidrios han sido reemplazados. LAP no
aceptó un pedido de entrevista con el gerente general, Juan José Salmón.
Por su parte, el gobierno no tiene una explicación general de qué fue lo que ocurrió mal y culpa a administraciones pasadas.
El
ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez-Reyes, quien lleva
16 meses en el cargo, tampoco aceptó un pedido de entrevista. Él ha
dicho que el nuevo aeropuerto va a ser el mejor de Sudamérica y que le
va a cambiar el nombre a la estación de metro “Aeropuerto” para evitar
cualquier confusión. También ha dicho que el estado va a mandar cientos
de policías a resguardar el área alrededor del aeropuerto para
garantizar la seguridad ciudadana.
“Tener seguridad es importantísimo”, dijo Salmón el año pasado. “Imagínense que ocurra algo con un bus cargado de turistas en esa zona del Callao, sería catastrófico”.
El barrio de bajos recursos aledaño al aeropuerto ha despertado preocupaciones sobre la seguridad de los viajeros.Foto: Manuel Orbegozo/Bloomberg
Hasta
ahora, se prevé que la línea de metro sea finalizada en 2028, aunque no
hay planes concretos para que esta llegue al nuevo aeropuerto. La
empresa detrás del proyecto dice que no está interesada en participar en
la construcción de esa extensión. El gobierno ha dicho que la autopista
al aeropuerto, que también está retrasada por problemas de acceso a
tierras, va a estar lista también en 2028. El puente es parte de ese
proyecto.
Bryan
Castillo, el fundador de la Asociación de Arquitectos del Callao, dice
que el proceso errático para lograr que el nuevo aeropuerto entre en
operaciones es una señal de la falta de planificación en el gobierno. A
Castillo le preocupa que la nueva autopista sea un feo divisor de la
zona, y cree que fue diseñada para esconder el área de los visitantes
más ricos.
“Es
todo muy insultante, muy estigmatizante”, Castillo dijo en una
entrevista. “Recién ahora nos estamos dando cuenta de lo importante que
hubiera sido tener una planificación urbana”.